EL TIEMPO DE LOS NIÑOS

Para Bárbara


Corre con tu pequeña sangre
y tu manojo de temblores
y tu tibieza.
Así quiero recordarte
alrededor de los mayores
– siempre solemnes,
en medio de cartas
y fechas
y fotografías –,
con tu pelo cayendo por la espalda,
mientras cantas y ríes,
dorada,
ajena a los días,
en un país
donde breves juguetes se desmenuzan.
Así,
por el aire y la hierba
inventando tus pisadas,
así,
con tus llantos
y tus pobres palabras,
con el grito
en la lentísima noche,
en medio de los gatos del terror
o devorada por las claridades,
entre pájaros y cintas y baberos,
así,
purísima,
mientras una vez más lejana
compones
los gestos y un perfil hereditario,
así,
antes de que el tiempo te descubra.


Betina Edelberg



(Del libro “Crónica Menor”, Ed. Botella al Mar, 1956)